¿Cómo quiero trabajar? ¿Qué es lo mejor para los niños y niñas? ¿Y para mí, como profesional de la educación?

Éstas y muchas otras preguntas se me amontonan en la cabeza en un momento en el que, después de algo más de seis años trabajando en educación, me encuentro un poco perdida.

El choque de metodologías varias que se encuentran hoy en día en la escuela, la inseguridad que siempre te crea el saber si la manera en la que haces las cosas es la mejor para los alumnos o no, la falta de información (e incluso el exceso de información desvirtuada), todo ello unido a una situación personal que me ha hecho estar de baja han acentuado esta búsqueda de respuestas y este camino para reencontrarme como docente.

Buscando cómo cubrir esta necesidad de volver a estar con toda la carne en el asador y recuperar la confianza en mí misma, me he ido topando con numerosos recursos que sé que pueden serme de ayuda.

Uno de ellos, éste, mi antiguo blog, que usaba antes de sacarme mi plaza y que lleva desde entonces abandonado. Quizás puede ser una buena herramienta de estar en contacto con otras personas como tú que se hacen las mismas preguntas o han llegado aquí por casualidad pero tienen mucho que decir.

Y otro, los libros. En concreto, he empezado a leerme «La escuela que quiero. En busca del sentido común: pedagogía de altura contada desde el suelo» de Mar Romera. Llegué a él por una compañera del cole y voy a ver qué puede aportarme. Llevo poco leído porque me gusta ir reflexionando al final de cada capítulo, pero de momento me quedo con una frase que me viene muy bien en este momento:

Transformar la educación no es añadir, es modificar lo que hay para obtener más rentabilidad con menos esfuerzo. Estar siempre alerta en lo que respecta a los puntos fuertes y débiles de las situaciones que nos rodean.

p.34

Os dejo la sinopsis por si os interesa.

Escoger la escuela que queremos para nuestros niñas y niños es seguramente una de las tareas más complicadas a la que nos enfrentamos como sociedad. Como lo es para nuestros docentes poder elegir el centro donde les gustaría poder trabajar. Son muchos los aspectos a tener en cuenta, y también son muchas las diferencias entre el recuerdo escolar, que tenemos cada uno de nosotros, y las tendencias y necesidades pedagógicas de hoy en día.
Para hacer este camino, Mar Romera nos propone un viaje que nos trasportará desde el recuerdo de nuestra educación hasta al presente –e incluso el futuro– educativo de los niños y niñas de hoy. Y lo hace con la mirada puesta en cada uno de los que participan en la educación. Porque nuestra perspectiva como madres y padres o como docentes no puede limitarse a repetir lo que conocemos o a buscar la opción más antitética, ni tampoco a no replantearnos las cosas porque siempre las hemos visto hacer de un mismo modo. La perspectiva sobre la educación tiene que estar viva, y en constante evolución. Mar Romera nos habla de la sociedad que queremos construir, de la importancia del conocimiento de los docentes y, muy importante, de la propia mirada de los niños y niñas, porque son ellos, en definitiva, los protagonistas de esta nueva etapa.
Este es el primer libro que plantea las preguntas clave que una familia debe hacerse antes de decidir qué escuela que quiere para sus hijos, y que un profesor debe plantearse sistemáticamente sobre su oficio.

En Amazon, podéis incluso leer una parte del principio aquí haciendo clic en la imagen del artículo. O comprarlo.

¿Y vosotros? ¿Os habéis sentido alguna vez así? ¿Qué medidas habéis ido tomando al respecto? ¿Os habéis leído este libro o algún otro que os haya servido de ayuda?

Gracias 🙂

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